El Nacional - Domingo 11 de Septiembre de 2005 B/16

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Efraín Hoffman: El paradigma cartesiano está obsoleto en Medicina”

Entre la medicina tradicional y la alternativa, Efraín Hoffman suma más de 25 años de experiencia.

Hoffman es egresado de Medicina de la Universidad de los Andes, y dirige la clínica-spa La Concepción, en el estado Carabobo.

“A mí me llegan los casos que han sido desahuciados”, asegura, “aunque en realidad queremos propiciar que la gente no se enferme”.

En octubre presentará la segunda edición de su libro Consideraciones desconsideradas.

—¿Por qué ese nombre?

—Se trata de muchas consideraciones sobre las que no solemos pensar. La base del libro es la salud holística, que se caracteriza porque incluye el alma y el espíritu.

Para la medicina general existe la relación mente-cuerpo, pero la parte del espíritu sigue estando fuera de la ecuación, y ha quedado fuera por nuestra cultura científica: desde Descartes y Newton, lo que no podía ser medido ni evaluado ni demostrado, no existe.

Esa ha sido la causa por la cual nuestra medicina se desligó de la parte espiritual.

La medicina integral es natural en China, en India; allí se vive con base en filosofías médicas holísticas, en las que no se excluye el espíritu. Somos los occidentales los que tenemos la disyuntiva y no aceptamos el espíritu.

El paradigma cartesiano está obsoleto en la Medicina; estamos en la era del paradigma holístico.

—¿Cómo concibe esa área espiritual?

—Es el sentido de nuestra existencia.

Nosotros nos hemos identificado con el cuerpo, con los logros, pero eso no es lo que somos, sino lo que tenemos, nuestras posesiones. Con el libro, quiero hacer énfasis en que somos un espíritu que aprende a través del cuerpo.

En función de eso, la enfermedad se interpreta desde un punto de vista espiritual.

—¿Qué es la enfermedad, en su opinión?

—Es la manifestación de señales a las que no hemos hecho caso. La enfermedad siempre es un aprendizaje de algún error.

Cuando hablo de enfermedad, me refiero a aquellos síntomas físicos, emocionales; entidades patológicas, en las cuales claramente hay una agresión contra el organismo.

Por ejemplo, puedo tener un dolor de cabeza todo el tiempo y tomo pastillas, pero no identifico la causa, no veo que puede ser por situaciones de conflicto.

Puedo ignorar las señales, pero en algún momento las pastillas no harán efecto; a lo mejor se desarrolla un tumor en el cerebro o se presenta una hemorragia cerebral, y entonces tendré una crisis que no podré ignorar.

En realidad, necesitamos un médico que nos explique que el origen de nuestras dolencias puede ser una forma de percibir la vida, problemas emocionales que no hemos sabido identificar.

—¿Cuáles son los tratamientos y cambios que propone?

—El tratamiento es holístico.

En lo físico, incluye la desintoxicación, dejar hábitos viejos y tomar hábitos nuevos, meditación, visualización creativa.

Simultáneamente hay que trabajar la sanación de programas de vida y de heridas; no podemos cambiar los hechos, pero sí, nuestra interpretación de ellos.

—¿Cómo diferenciar a quienes ejercen esa área honestamente de quienes quieren hacer un negocio con charlatanería?

—Las personas tienen que investigar un poco.

La Federación Médica Venezolana no nos apoya ni nos ataca.

Es verdad que una persona hace un curso de acupuntura de tres semanas y dice que es acupunturista, pero también es cierto que hay gente con conocimientos completos, que maneja muchas cosas.

VANESSA DAVIES

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