Entrevista al Dr. Efraín Hoffmann
Médico Integral.
Dr. Efraín Hoffmann Ortega graduado en la Universidad de los Andes, pionero de la medicina holística y creador de la primera clínica-spa ecológica de Venezuela.
Estudió acupuntura, homeopatía, laserterapia, la osteopatía, la quiropraxia, la botánica médica y fitoterapia, muchas otras investigaciones le permitieron ir decantando las bondades y limitaciones de cada metodología, y conformando su visión de lo que podría catalogarse como una medicina holística.
Hoy día, es cada vez mayor el número de personas que buscan la medicina alternativa, en su opinión, ¿a qué se debe eso?
Por varias razones; en primer lugar, porque si sirven.
Cada día hay más testimonios y experiencias favorables por parte de quienes se han beneficiado de estos procedimientos.
Esto contribuye ha que se hayan revalorizado ante la opinión pública y se consideran ahora medicinas o terapias “complementarias”, y ya no como simples alternativas (calificarlas de esta manera es marginarlas).
En segundo lugar, con este calificativo se agrupan a un conjunto de procedimientos de valor diagnóstico y terapéutico, menos invasivos, menos tóxicos que las drogas y sin los efectos colaterales indeseables de las mismas.
En tercero, porque las medicinas complementarias están siendo utilizadas por médicos que compartimos una visión holística de la vida, de la salud-enfermedad y de la medicina, lo cual implica una comprensión no sólo física, emocional y mental de la realidad sino también de la Dimensión Espiritual.
Por lo cual podemos entender los eventos y las enfermedades con una mayor profundidad, que nos permite entender un poco mejor la relación causa efecto -del por qué o para qué-, y de esa manera reconocer mejor el valor educativo y el aprendizaje que aportan las experiencias para la evolución espiritual de la consciencia.
Otra razón de peso, es que la aproximación holística y el uso de las medicinas complementarias, es fundamental en la práctica de una nueva corriente dentro de la medicina, que tiene gran aceptación y demanda como lo es: todo lo relacionado con el Antienvejecimiento.
Muchas personas tienen el siguiente pensamiento: “por qué voy a dejar de comer y disfrutar de lo que me gusta si igual me voy a morir”. Por otro lado usted afirma que hay que vivir sano y morir sano, ¿nos puede explicar esa afirmación?
La respuesta a esta pregunta, nos la podríamos contestar cada uno de los lectores si yo les preguntase a ustedes:
¿En qué condiciones quisieras vivir, si tuvieses la oportunidad de llegar a la edad de 60, de 70 años o más?
¿Preferirás estar sano, vital y en las mejores condiciones posibles?
¿O minusválido por múltiples padecimientos crónicos y degenerativos, que requieren de decenas de medicamentos para medio compensar los malestares y controlar los signos y síntomas en apenas condiciones de sobrevivencia?
La respuesta, es evidente. Ahora, pregunto de nuevo:
¿Cómo creen que podemos estar en buenas condiciones si no nos cuidamos de lo que entra por nuestra boca? Porque, todo puede ser comida pero no todo es alimento, por el contrario, solemos consumir productos saturados de tóxicos y vacíos de nutrientes.
Justamente, de eso se trata la Medicina Antienvejecimiento
Se ocupa de conservar la salud y la vitalidad para no tener que tratar con enfermedades que pudieron ser evitadas. Una cosa es tener edad y otra muy distinta es estar o sentirse viejo.
A algo lo calificamos de viejo por que se encuentra en mal estado, deteriorado o defectuoso, y esto dentro de un criterio gerencial es sinónimo de mal mantenimiento.
Así que, si un vehículo de 1959 se encuentra en óptimas condiciones, se le consideraría un “clásico” y su precio en el mercado sería superior al de un vehículo moderno, de lo contrario, no es más que una chatarra que nadie la quiere.
¿En qué condiciones estamos nosotros o en cuales condiciones vamos a estar si no incorporamos en nuestras vidas acciones concretas que se conviertan en buenos hábitos para el cuidado personal con criterio de mantenimiento.
¿Qué ventajas hay en ser vegetariano?
El vegetarianismo bien entendido y llevado a cabo correctamente dentro de un criterio naturista, es un arte de alimentarse sanamente.
Implica consumir alimentos naturales, integrales y sanos; que en lo posible estén limpios de químicos contaminantes, preservativos, colorantes, etc. Implica saber utilizar y combinar adecuadamente los alimentos para garantizarnos el suministro de todos los nutrientes vitales fundamentales, en especial de los 8 amino ácidos esenciales de las proteínas y de la vitamina B12 que suelen ser las más difíciles de conseguir en el reino vegetal. Por lo cual sustancias como la soya, la linaza, el quinchoncho, la alfalfa, el bledo (pira o amaranto), la levadura de cerveza, algunas algas marinas (espirulina) y el polen de abejas entre otras, deben estar siempre presentes en la dieta diaria de un vegetariano para no sufrir carencias.
Pudiese contemplarse, la opción de un régimen ovo-lacto-vegetariano, si nos cuidamos de controlar los niveles de grasas saturadas y colesterol, que están presentes en los productos animales.
La presencia de estas grasas, además del hecho de que la carne se pudre en el intestino y genera numerosos tóxicos como la cadaverina, putrecina, fenoles, indoles y diversos gases, que inflaman crónicamente los tejidos, son las principales razones médicas para abogar por el vegetarianismo.
El exceso de colesterol muy frecuente entre los carnívoros- es un factor determinante en la génesis de procesos inflamatorios en todo el organismo, que conllevan a enfermedades cardiovasculares, metabólicas, degenerativas, etc.
Por lo demás, los vegetales poseen cantidades de sustancias nutritivas, entre las cuales merecen especial mención: los fitonutrientes -de reciente descubrimiento-, que les confieren cantidad de propiedades antioxidantes y anticancerígenas vitales para conservar la salud.
Por otro lado, además del aspecto ético religioso de algunos que no consideran necesario involucrarse en la matanza de animales -por lo general con violencia- para garantizar su sustento; existen diversas razones de orden económico y en lo relativo a la conservación de la salud, que no sólo son ventajas sino razones de peso, como para contemplar seriamente esta posibilidad.
Una economía orientada a la producción de comida para alimentar a animales que luego van a alimentar al ser humano, es muchísimo más costosa, gasta cantidades inconmensurables del recurso agua, electricidad, tierras fértiles, además, que contribuye grandemente al deterioro ambiental por tala de bosques, sobrepastoreo, erosión de los suelos, extinción de fuentes de agua, etc.
Hay una pregunta que muchas madres que practican el vegetarianismo se hacen: ¿los bebes también pueden ser vegetarianos?
¿les afecta su desarrollo normal el hecho de no comer proteína animal?
Si el régimen de alimentación se asegura de aportar los elementos antes mencionados, el vegetarianismo no afecta en lo más mínimo el desarrollo normal de un niño ni de un adolescente, por el contrario sería lo ideal. Incluso, el que los nenés tengan que tomar leche “de vaca” como primera opción alimentaria para el crecimiento y desarrollo, es también un mito.
La leche que requiere un niño es la leche materna y como sabemos, el amamantamiento cubre los requerimientos nutricionales hasta los seis meses de edad, acompañado de frutas y vegetales.
La leche materna es de reacción ácida y produce coagulo pequeño al digerirse, mientras que la leche de vaca es de reacción alcalina y de coágulo grande.
En caso de no poder amamantar, existen otras opciones para brindarle al niño un alimento apropiado que sustituya a la llamada “leche completa”, como por ejemplo: el yogurt -hecho con leche descremada- el cual es de fácil digestión y de mejor asimilación. También se pueden hacer mezclas de leche de soya, con cereales integrales tostados y molidos (en especial la avena, único alimento conocido que posee el ácido graso esencial GLA igual que la leche materna), y un toque de miel de abejas.
Y sobre el ayuno, ¿qué nos puede comentar?
El ayuno es la abstención total o parcial de alimentos (carbohidratos, proteínas y grasas) con la finalidad de propiciar en el organismo un estado de desintoxicación. Cuando un animal o un niño se sienten enfermos, pierden automáticamente el apetito y entran instintivamente en ayuno, pero nosotros los obligamos a comer porque “y que” se van a desnutrir.
En realidad el organismo está diseñado así, la digestión, la asimilación y la regeneración celular (anabolismo) no ocurre simultáneamente con la desintoxicación y la destrucción de las células viejas (catabolismo).
Así, que es importante para conservar la salud que se alternen períodos de alimentación con períodos de ayuno. Pueden ser diarios reduciendo las ingesta a sólo dos comidas al día, o haciendo un día de ayuno semanal.
Cuando ya estamos enfermos, para combatir la enfermedad se administran ayunos terapéuticos cuya duración debe ser indicada y supervisada por un médico entrenado en la materia y preferiblemente bajo régimen de hospitalización. En la Concepción, Centro de Sanación-Spa, en Aguirre, Carabobo, venimos administrando ayunos terapéuticos desde 1993 con resultados sorprendentes sobretodo en lo relativo a la mejora o curación de las enfermedades degenerativas.
Háblenos acerca de su experiencia con la medicina complementaria, ¿hay algún caso específico de curación, utilizando las técnicas que usted maneja, que pueda compartir con nuestros lectores?
La experiencia es numerosa y muy satisfactoria.
Yo me he dedicado investigar todas las fuentes médicas de las que he tenido referencia, por lo cual he estudiado Acupuntura, Homeopatía, Quiropraxis, Fitoterapia, Naturismo, diversas técnicas de Sanación, laserterapia y terapias biofísicas, medicinas biológicas, etc. Esto me ha permitido conocer sus alcances y limitaciones, de manera que hoy día tengo un criterio bien formado de qué, cuándo y cómo usar un instrumento diagnóstico o terapéutico de la manera más racional y efectiva.
Nada sirve para todo pero todo sirve para algo.
Nuestra aproximación holística a la problemática de nuestros pacientes requiere de poder abordar en lo posible, todos los aspectos causales biológicos, químicos, físicos, psicológicos, socioculturales y espirituales que los afectan; para una vez identificados, ayudarlos a producir los cambios necesarios que les permitan corregir las transgresiones que por acción u omisión realice en detrimento de su salud.
Cuando se procede a cabalidad sin dejar cabos sueltos, podemos tener por seguro que la mejoría, el proceso de sanación y la curación final será el único resultado posible.
Lo difícil es poder cumplir el tratamiento a cabalidad porque existen muchas resistencias personales y culturales que dificultan el proceso. Por ejemplo, a todos nos resulta más fácil tomarnos una pastilla cuando nos duele la cabeza, que averiguar y corregir la causa que lo genera.
¿Y si la causa fuese el estreñimiento crónico?
No todos estamos dispuestos de asumir un tratamiento que implique un ayuno terapéutico, posiblemente por más de cinco días, con hidroterapias de colon y cambios definitivos en nuestros hábitos de vida.
No nos intimida el diagnóstico.
Para mi es igual que la persona tenga artritis reumatoidea, psoriasis, depresión o cáncer. Todos tenemos algún grado de intoxicación, de mal nutrición y de estrés emocional acumulado que interfieren con nuestra salud. Así que, todos necesitamos de los procedimientos genéricos que remueven estas interferencias.
Por lo general la gente ha recibido ya demasiados medicamentos contra la enfermedad, es necesario que alguien haga algo por mejorar también la condición del enfermo. Tratamos seres humanos que padecen y sufren, como cualquier otro ser humano. A todos nos cuesta vivir, vivir no es “materia vista”.
Todos confrontamos a diario con dificultades, pruebas, tentaciones, etc., que nos obligan a vivir una experiencia al límite de nuestras fuerzas. Justamente para aprender, crecer y desarrollarnos cada día más.
No olvidemos que las enfermedades están ahí con un propósito, mientras no ocurra el aprendizaje y se realicen los cambios correspondientes, el problema persistirá de una manera o de otra.
Porque en este sentido, la enfermedad no es una causa sino un síntoma, un medio para llamar nuestra atención hacia aspectos que hemos desconsiderado.
Mientras estemos vivos, hay aprendizaje y mientras el individuo tenga reservas funcionales, es decir no se encuentre muy deteriorado su estado general, puede soportar los tratamientos, las eventuales crisis curativas, que requiere para sanarse o en el peor de los casos, para lograr una mejoría que le permita detener el consumo prolongado de drogas como analgésicos, cortisona, sedantes, etc., de las cuales seguramente dependa y colateralmente perjudican su salud.
En los últimos años, hemos vivido aquí en Venezuela muchos acontecimientos significativos. ¿Usted cree que debido a esto el venezolano se ha debilitado o fortalecido en su espíritu?
Pienso, que aunque es normal cansarse, el resultado de cualquier experiencia difícil y dolorosa es siempre fortalecedor del carácter y enaltecedor del espíritu.
Hoy en día, el venezolano esta más comprometido con el “proceso”, quiero decir, sin importar nuestra orientación política, estamos más concientes que no hay soluciones milagrosas ni mágicas en lo socioeconómico, y que todo logro es consecuencia de esfuerzos dirigidos, coordinados, y que se requiere de la autogestión de los individuos y de las comunidades para llevar adelante los proyectos.
De la misma manera, espero que podamos comprender también a la Sanación como un proceso de compromiso y de autogestión de la propia salud.
¿Qué es necesario para que el ser humano logre un equilibrio en cuerpo, mente y espíritu?
Es necesario aprender a escuchar la propia voz.
En nuestra cabeza resuenan muchas voces que identificamos como propias, cuando en realidad son la voz de algún padre o pariente o profesor o de alguna tendencia política, religiosa o mercantilista que nos dice qué, cómo, cuándo y dónde consumir lo que a ellos les parece.
No vivimos en conexión con nuestras necesidades reales.
No somos un cuerpo que posee un fulano espíritu, sino espíritus inmortales en una experiencia corporal.
Por lo tanto, mientras nos identifiquemos con el cuerpo, con la mente y las apetencias del ego, no podremos ser consecuentes con las necesidades del Espíritu.
Por lo cual, ignoraremos no sólo algunas de nuestras necesidades vitales sino que no estaremos en capacidad de reconocer nuestra misión de vida.
Mientras así procedamos, la vida hará uso de señales en forma de impedimentos, dificultades, tentaciones, malestares y hasta enfermedades y pérdidas, como único medio para intentar lograr captar nuestra atención.
Porque si bien la vida es un Don, un regalo que nos dieron de gratis, también tiene un propósito y un sentido.
Así que podemos ir hacia arriba o hacia abajo, hacia la luz o hacia la oscuridad, evolucionar o involucionar o también, temporalmente permanecer estancados o mejor dicho, atascados en nuestras propias limitaciones.
Recientemente usted ha lanzado al mercado el libro: “Consideraciones Desconsideradas acerca del camino, la verdad y la vida”.
¿Nos puede hacer algún comentario sobre ésta publicación?
Este libro, habla un poco sobre temas que hemos conversado en la entrevista.
Se podría definir como un libro de filosofía práctica y muy positiva, trata sobre lo que implica la salud integral, sobre el valor de las experiencias, sobre el por qué sufrimos, por qué nos enfermamos y mucho más.
Nos brinda un conjunto de cuentos, poemas, anécdotas y experiencias que nos ayudan a entender los mensajes sobre lo cuales nos quiere hacer reflexionar.
Por eso se llama “Consideraciones Desconsideradas”, porque trata de hacernos tomar en consideración una serie de aspectos vitales para la realización y la vida en plenitud, que solemos no tomar en cuenta en la cotidianidad.
Tiene una sección práctica con reflexiones y ejercicios de sensibilización y de contactación que nos ayudan a identificar y desarrollar nuestras potencialidades dormidas.
También, viene acompañado con un afiche de unas reflexiones sobre el aspecto positivo de la vejez y de la muerte, que en forma de poema denominé Bienaventuranzas.
Además, trae un CD con cuatro ejercicios o meditaciones que considero reveladoras y muy inspiradoras. Los invito a entrar en nuestra página web: www. hoffmann-spa.com.ve, donde podrán leer la introducción, el primer capítulo del libro y las Bienaventuranzas.
Para terminar, ¿qué mensaje o reflexión final puede dar a nuestros lectores?
Hay dos libros titulados: la Sanación es un viaje y la enfermedad como camino, que destacan el valor de las experiencias y lo que implica “el proceso” de aprendizaje.
Creo fundamental que todos nosotros, “sanos o enfermos”, jóvenes o ancianos, aprendamos a dirigir nuestra atención a lo esencial, sólo así descubriremos que no importa donde nos encontremos, el universo conspira por sincronicidad para que tengamos a la mano todo lo necesario para nuestra evolución.
No nos falta nada, lo que pasa es que buscamos donde no es.
Buscamos afuera.
Siempre encontramos afuera alguien o algo a quien culpar o responsabilizar por nuestras alegrías o desventuras, cuando somos nosotros los únicos responsables de nuestra vida emocional y de nuestra salud.
Las emociones y sentimientos son míos.
Soy yo el único que debería poder tener ingerencia sobre ellos. Mío debería ser el poder de decidir si algo me afecta o no me afecta. Porque Yo tengo el poder.
Pero, ¿Quién soy Yo?

